Con el espíritu de unidad que caracteriza a la comunidad universitaria, la Benemérita Universidad Autónoma de Chiapas (UNACH) realizó con éxito el Torneo Intercampus 2025, encuentro efectuado el pasado 8 de noviembre en las instalaciones deportivas de Ciudad Universitaria. En esta jornada participaron 766 estudiantes provenientes de 20 facultades y escuelas de 12 unidades académicas del estado, quienes demostraron talento, compromiso y orgullo ocelote en seis disciplinas deportivas.
Desde muy temprano, las instalaciones de Ciudad Universitaria se llenaron de energía, color y entusiasmo. A las ocho de la mañana comenzaron los primeros encuentros, y a las 10:30 horas se llevó a cabo la ceremonia inaugural, encabezada por el rector Oswaldo Chacón Rojas, acompañado por funcionarias, funcionarios, directoras y directores de esta casa de estudios. Durante el acto, se tomó protesta a las y los atletas bajo los valores del juego limpio y el compañerismo, dando paso a una jornada llena de emoción, esfuerzo y convivencia universitaria.
El Torneo Intercampus no solo es una competencia deportiva, es un reflejo de la identidad universitaria que late en cada región del estado. De norte a sur, desde Pichucalco hasta Tapachula, los equipos viajaron con la convicción de representar con orgullo a su facultad, demostrando que el deporte es también una forma de construir comunidad y fortalecer el sentido de pertenencia. En esta edición participaron 459 hombres y 307 mujeres, conformando 95 equipos en disciplinas como futbol soccer, futbol bardas, basquetbol, voleibol, ajedrez y atletismo.
El Torneo Intercampus 2025 demostró una vez más que el deporte es un lenguaje común entre los campus, una fuerza que une, motiva y da vida al orgullo universitario. Cada juego, cada carrera y cada tablero de ajedrez fueron testigos del talento y la pasión que distingue a las y los estudiantes unachenses, quienes con disciplina y entrega mostraron que ser parte de la UNACH es también llevar en alto sus colores dentro y fuera de la cancha.
Más allá de los resultados, lo que quedó claro en esta jornada fue que la UNACH es una comunidad viva, que impulsa el desarrollo integral de su estudiantado, fomenta el trabajo en equipo y reafirma su compromiso con la formación de mujeres y hombres que transforman su entorno con esfuerzo, compañerismo y espíritu deportivo.
Femenil
? Epifania Herrera Romero – Facultad de Contaduría y Administración, Campus I
? María Elena de los Santos – Escuela de Procesos Agroindustriales, Campus IX
? Alessandra Ramos Ramos – Facultad de Contaduría y Administración, Campus I
Texto: María del Carmen Nucamendi Estrada.
fotos: siresu
El pasado 4 de octubre, se vivió una jornada intensa en las canchas del Tecnológico Regional, donde la Benemérita Universidad Autónoma de Chiapas (UNACH) confirmó su liderazgo al destacar en el Cuadrangular Universitario 2025, torneo estratégico rumbo a la Universiada Nacional 2026. Más que una competencia, el evento mostró el trabajo constante que realizan entrenadoras, entrenadores, atletas y coordinadores deportivos para fortalecer el desempeño universitario en las próximas etapas estatales, regionales y nacionales.
En cada encuentro participaron jóvenes de Tuxtla Gutiérrez y Tapachula, quienes se enfrentaron a representativos del Tecnológico de Tuxtla, UNICACH y la escuela Pablo Guardado Chávez. El cuadrangular se convirtió en un espacio para afinar la técnica, la cohesión de equipo y la estrategia, elementos decisivos para avanzar con fortaleza hacia la Universiada 2026.
En la rama varonil, los Ocelotes de la UNACH obtuvieron el primer lugar, superando al Tecnológico de Tuxtla. En la rama femenil, la universidad también consiguió un primer lugar sólido, seguida del Tecnológico de Tuxtla y del representativo de Pablo Guardado Chávez en tercer lugar. Estos resultados reflejan meses de preparación meticulosa bajo la guía de los entrenadores Reynol Grajales Vázquez y Reynol Grajales Arroyo, quienes han impulsado una formación deportiva disciplinada y estratégica.
Este tipo de torneos no solo mide destrezas físicas; también fortalece la disciplina, la concentración y el espíritu de equipo. Tanto las jugadoras como los jugadores demostraron que la formación integral universitaria se construye desde la constancia, el compromiso y la responsabilidad. La UNACH avanza así hacia la Universiada 2026 con una visión clara: competir con excelencia y representar a Chiapas con un desempeño sólido y ético.
El Cuadrangular Universitario 2025 reafirma el compromiso de la UNACH con el deporte como herramienta formativa. Cada entrenamiento, cada partido y cada esfuerzo consolidan el camino de las y los atletas universitarios, que buscan dejar huella en cada escenario deportivo donde compitan los Ocelotes.
Texto: María del Carmen Nucamendi Estrada
Imágenes: Coach Reynol Grajales Arroyo
La Facultad de Contaduría y Administración, Campus I, celebra el logro de Anuar Arce, estudiante de la licenciatura, quien obtuvo una medalla de bronce en los Juegos Panamericanos de Muay Thai 2025. Este resultado confirma su dedicación y el esfuerzo constante que lo han llevado a competir entre las mejores y los mejores atletas del continente.
Anuar, quien también forma parte del selectivo universitario de boxeo, demostró disciplina, técnica y resistencia en un torneo que reunió a representantes deportivos de diversos países de América. Su desempeño evidencia no solo su preparación física, sino también la formación integral que la UNACH impulsa entre sus estudiantes, donde la excelencia académica convive con el desarrollo deportivo.
Este reconocimiento inspira a la comunidad universitaria, que acompaña a Anuar en su trayectoria académica y de entrenamiento, y reafirma que la UNACH continúa siendo un semillero de talento capaz de destacar en escenarios nacionales e internacionales.
Con más de 50 años de trayectoria, la Benemérita Universidad Autónoma de Chiapas mantiene su compromiso con el desarrollo de Chiapas, formando estudiantes que dejan huella dentro y fuera del aula.
Texto: María del Carmen Nucamendi Estrada
Imágenes: SIRESU UNACH
Con entusiasmo y espíritu de comunidad, la Benemérita Universidad Autónoma de Chiapas (UNACH) celebró el Torneo Interáreas 2025, una de las competencias más esperadas del calendario universitario. Este encuentro deportivo reafirma el compromiso de la institución con la formación integral de su estudiantado y con la consolidación de una identidad universitaria que late al ritmo del esfuerzo y la pasión deportiva.
Del 8 de septiembre al 18 de octubre, distintas sedes de Tuxtla Gutiérrez se convirtieron en escenarios de energía, talento y fraternidad. Más de mil 360 estudiantes, provenientes de nueve unidades académicas, se organizaron en 114 equipos para competir en disciplinas que combinan destreza, estrategia y disciplina: ajedrez, atletismo, basquetbol, futbol soccer, futbol bardas, karate do, tae kwon do, natación, tenis de mesa, tochito bandera y voleibol sala, en las ramas varonil y femenil.
En cada jugada, en cada carrera y en cada punto disputado, la comunidad unachense demostró que el deporte es también una forma de conocimiento, un espacio donde se aprende a respetar, cooperar y perseverar.
Más allá de los marcadores, el Torneo Interáreas 2025 se consolidó como un espacio de convivencia, integración y desarrollo humano. En su esencia, este programa busca algo más que la competencia: promueve valores que trascienden las canchas, como la solidaridad, la empatía, el trabajo en equipo y el orgullo de pertenecer a la UNACH.
Bajo la conducción del rector Oswaldo Chacón Rojas, la universidad impulsa el deporte universitario como una herramienta pedagógica para fortalecer la identidad y la formación integral de su estudiantado. A través de la Secretaría de Identidad y Responsabilidad Social Universitaria (SIRESU), se fomenta una visión del deporte como vía para descubrir talentos, pero también para formar líderes con disciplina, carácter y sentido de comunidad.
El torneo también representa un paso importante en el camino hacia la etapa estatal de la Universiada 2026, donde las y los estudiantes seleccionados integrarán los equipos representativos de la UNACH. Con ello, la universidad reafirma su compromiso de formar deportistas que representen a Chiapas y a México con excelencia, ética y orgullo ocelote.
Cada encuentro, cada ovación y cada abrazo al final del juego reflejan la fuerza de una comunidad que entiende que el deporte es identidad, cultura y compromiso. En la UNACH, la cancha es también un aula donde se aprende a competir con el alma y a ganar en valores.
Texto: María del Carmen Nucamendi Estrada
Imágenes: SIRESU UNACH
Con el entusiasmo de un Chiapas que abraza la cultura, la Benemérita Universidad Autónoma de Chiapas (UNACH) cerró con éxito la convocatoria de voluntariado para la 12ª Feria Internacional del Libro UNACH (FIL-UNACH) 2025, registrando la participación de más de 50 estudiantes de diversas regiones del estado. La mayoría proviene de la propia institución, reflejando el firme compromiso de la comunidad universitaria con la promoción cultural y el fortalecimiento de la vida académica.
De acuerdo con el comité organizador, la convocatoria superó las expectativas al estar abierta tanto a estudiantes como a la sociedad en general, enfocándose en formar jóvenes con experiencia en la gestión de eventos culturales, la organización logística y la difusión editorial. Este logro se debe en gran medida al liderazgo del rector Oswaldo Chacón, cuya trayectoria académica y apuesta por la interculturalidad posicionan a la UNACH como un referente nacional e internacional en cultura y artes.
Los voluntarios desempeñarán roles clave como la moderación de presentaciones de libros, atención a escritores e invitados especiales, guía de grupos de asistentes, apoyo en talleres y atención al público. Estas tareas serán fundamentales para el éxito de la Feria, que este año cobra especial relevancia al celebrarse en el Jubileo de Oro de la UNACH, con la Universidad de San Carlos de Guatemala como invitada de honor.
El programa incluye una capacitación previa para garantizar un desempeño óptimo en cada responsabilidad. Aunque el servicio es honorífico y sin remuneración económica, la universidad otorgará constancias de participación como reconocimiento oficial. Además, los estudiantes que cumplan su servicio social intrauniversitario podrán contabilizar las horas invertidas en su formación académica.
La Dirección Editorial de la UNACH destacó que esta respuesta refleja el interés de la comunidad universitaria en proyectos que trascienden lo académico, promoviendo valores como la solidaridad, la responsabilidad social y el compromiso cultural. "La suma de voluntades permitirá consolidar a la FIL-UNACH como un espacio de encuentro literario y cultural de gran relevancia en el sureste de México", subrayó la dependencia.
La FIL-UNACH 2025 se llevará a cabo del 13 al 17 de octubre en Tuxtla Gutiérrez, San Cristóbal de Las Casas, Comitán de Domínguez y Tapachula, con un horario de 9:00 a 14:00 y 16:00 a 20:00 horas. El evento contará con la participación de escritores nacionales e internacionales, talleres, presentaciones editoriales y un amplio programa artístico y académico que busca acercar la lectura y el conocimiento a la sociedad chiapaneca. Con esta iniciativa, la UNACH reafirma su lema "Por la conciencia de la necesidad de servir", fortaleciendo los lazos entre la universidad, la sociedad y la cultura.
Texto: Heriberto Ortiz
Imágenes: UNACH
Crónica de la Carrera Ocelote con causa
El despertador sonó antes de que amaneciera. No éramos los únicos. En distintos rincones de Tuxtla Gutiérrez, cientos de familias se preparaban con la misma emoción, para vivir la primera Carrera Ocelote, un evento que ya nació con identidad propia.
El punto de encuentro fue el Centro de Convenciones Manuel Velasco Suárez y la Parada del Libro. El cielo amaneció nublado y la lluvia quiso retrasar el arranque, pero nada detuvo a más de mil quinientas personas entre estudiantes, egresados, trabajadores y familias enteras que nos dimos cita para correr, caminar o simplemente convivir bajo una misma camiseta que no distinguía categorías, sino pertenencia.
Para mi familia y para mí, esta experiencia tuvo un significado especial. Somos, orgullosamente, una familia Ocelote. Mi esposo y yo estudiamos en la UNACH, que hoy también es nuestro espacio de trabajo. En los años noventa fuimos representativos universitarios él en natación y yo en basquetbol; ahora nuestro hijo defiende con entrega la camiseta de la selección universitaria de basquetbol.
Mi hija, aunque aún no es universitaria, ha crecido recorriendo los pasillos de esta institución desde pequeña, cuando me acompañaba mientras trabajaba. En realidad, mis dos hijos han vivido buena parte de su historia personal entre los muros de la UNACH, aquí han jugado, aprendido y compartido momentos que los han marcado. Por eso, para nosotros, la Universidad no es solo un lugar de estudio o trabajo, es un punto de encuentro generacional, un espacio que nos ha dado identidad y pertenencia.
Correr los cinco kilómetros junto a mi esposo y mi hijo fue revivir esa historia compartida. Cada paso nos recordaba que la identidad no se improvisa, se construye con años de formación, con amistades que se vuelven familia, con el esfuerzo de quienes dieron y siguen dando lo mejor de sí por esta universidad.
La meta no fue solamente el arco de llegada. Fue la certeza de que la UNACH sabe hacer comunidad, que el sentido de pertenencia se multiplica cuando se comparte y que esta carrera es apenas la primera de muchas tradiciones que nos unirán más como ocelotes.
Porque al final, lo que nos queda claro es que la UNACH no solo nos enseñó a estudiar o a trabajar. Nos enseñó a volar alto sin olvidar nuestras raíces. Nos enseñó que ser familia Ocelote es llevar con orgullo una historia común que seguirá creciendo con cada generación. Y como nuestra historia, hay muchas más; historias de estudiantes, egresados y trabajadores que, a pesar de los tropiezos, encuentran en esta universidad un hogar. Por eso invitamos a toda la comunidad a sentirse parte de ella, a reconocerla como su casa, y a seguir construyendo juntos el orgullo de ser Ocelote.
Texto: María del Carmen Nucamendi Estrada.
Imágenes: María del Carmen Nucamendi Estrada.
Tres medallas de oro. Arranque, envión y total. Detrás de ese logro está el nombre de una joven que representó con orgullo a la UNACH, Xilari de Jesús Fuentes Zavala, estudiante del Campus IX en Tonalá. En la Universiada Nacional 2025, no solo ganó en su categoría de 76 kilogramos en levantamiento de pesas, también abrió un nuevo capítulo para nuestra universidad. Por primera vez, una mujer unachense conquista este triple oro en una disciplina que exige cuerpo, mente y corazón. Hilary, no solo ganó, sino que hizo historia.
Detrás de esos 201 kilos levantados con fuerza y corazón, hay sacrificios, con madrugadas que inician a las cinco y media de la mañana, cuando la mayoría aún duerme. Hilary, como le dicen sus compañeras, divide su día entre los libros y las pesas, entre tareas universitarias y entrenamientos que exigen el alma. No hay espacio para excusas, ni tiempo que perder. Renuncia a fiestas, a descansos, a tardes libres. Porque tiene claro lo que quiere y lo que le cuesta conseguirlo.
Cada tarde se entrena como si fuera la última. Porque sabe lo que es perder con los nervios en la garganta, lo vivió el año pasado al quedarse con el bronce. Pero también aprendió. Este 2025 volvió más fuerte, más preparada y con la mirada fija en una meta personal, superarse a sí misma. Y lo logró. Levantó más peso, más confianza, más historia. Porque cuando una mujer se atreve a soñar en grande y trabaja todos los días para lograrlo, el podio es solo el principio.
Hilary nos demuestra, con hechos, que cuando uno se entrega de verdad, todo se puede lograr. No lo dice desde un discurso, lo dice desde la repetición diaria, desde el cansancio en los músculos y a veces también en el alma. Pero incluso en esos días difíciles, sigue adelante. Porque Hilary no levanta solo una barra. Levanta el orgullo de su historia, el cariño de su familia, el respaldo de su universidad y la esperanza de muchas mujeres que quizá, alguna vez, dudaron si podrían llegar hasta ese podio.
Desde Tonalá, esta joven ocelote nos inspira. No solo por los kilos que levanta en competencia, sino por todo lo que carga con valentía: sus raíces, su identidad, sus metas. Su disciplina no nació de un día para otro; ha sido construida a base de sacrificios, de renuncias, de combinar libros con rutinas de entrenamiento. Y sí, ha sido cansado, ha dolido, pero ella misma lo dice: “Cuando se tienen verdaderas ganas de salir adelante, no hay obstáculo que te detenga”.
Hilary nos recuerda que ser parte de la UNACH es también eso: Escribir historias que nos llenen de orgullo. Que nos enseñen que la universidad pública sí transforma, sí impulsa, sí acompaña. Su triple medalla de oro no solo suma en el medallero nacional; brilla por lo que representa: una mujer joven, fuerte y decidida que creyó en sí misma, trabajó por su sueño y nos deja claro que no hay límites cuando el corazón tiene rumbo.
Desde la Gaceta, aplaudimos no solo a la campeona, sino a la mujer, la estudiante, la Ocelote. Porque en cada levantamiento, Hilary nos enseñó que en la UNACH también se forjan grandes atletas, y sobre todo, grandes seres humanos.
Texto: María del Carmen Nucamendi Estrada
Imagenes: SIRESU
Bajo las ramas del emblemático árbol de La Higuera, testigo de tantos momentos universitarios, este 23 de mayo se vivió uno especialmente emotivo, el abanderamiento de los 34 atletas que representarán a la Universidad Autónoma de Chiapas y al estado en la etapa nacional de la Universiada 2025, a celebrarse en Puebla a partir del 27 de mayo.
Con el estandarte de la UNACH en alto y la mirada firme de quienes han entregado horas de sudor, disciplina y pasión por el deporte, los estudiantes fueron arropados por la comunidad universitaria en un acto simbólico que reafirma que aquí, en el sureste mexicano, también se forjan campeones.
El rector Oswaldo Chacón Rojas, acompañado por la secretaria de Identidad y Responsabilidad Social Universitaria, Mónica Guillén Sánchez, fue el encargado de entregar el emblema que acompañará a la delegación en su travesía competitiva. Pero más allá del acto protocolario, su mensaje tocó fibras: “Ustedes son un orgullo para esta universidad. Su entrega, constancia y espíritu de equipo reflejan los valores que buscamos sembrar en cada rincón de la UNACH”.
Las emociones estaban a flor de piel. Hubo aplausos, sonrisas nerviosas, abrazos entre compañeros de distintas disciplinas. Son 34 jóvenes que han hecho de sus canchas, tatamis, pistas y tableros, su segunda casa. Y que ahora, con el uniforme universitario como escudo, se preparan para enfrentar a los mejores del país en ocho diferentes disciplinas deportivas.
“No vamos solos, llevamos con nosotros a nuestras familias, entrenadores, maestros y compañeros. Este viaje también es por ellos”, dijo una de las atletas con voz temblorosa pero decidida, reflejando el sentimiento colectivo de todo el equipo.
Este evento no solo fue una ceremonia, fue también un momento de conexión, de inspiración y de reconocimiento a esos estudiantes que, pese a los retos académicos, económicos y personales, apuestan cada día por un sueño deportivo.
La Universiada Nacional no solo es una competencia. Es una oportunidad de demostrar que el talento, la garra y el corazón también nacen en Chiapas. Y estos 34 estudiantes son prueba viva de ello.
¡Vamos UNACH! ¡Vamos Chiapas!
Texto: María del Carmen Nucamendi Estrada
Imágenes: DCS
A veces, el camino hacia nuestras pasiones comienza con una historia familiar. Para Jorge Burguete, estudiante de Pedagogía en nuestra universidad, fue su padre, egresado de la misma carrera quien estudió en los primeros años de nuestra universidad en el hoy histórico edificio Maciel, el que sembró en él, el orgullo de portar los colores de la UNACH.
Desde los 12 años, Jorge entrenó halterofilia, pero una lesión lo obligó a dejar las pesas por más de siete años. Hoy, con 20, ha vuelto con fuerza renovada y una determinación clara: No detenerse. “No pienso parar”, dice con firmeza, como quien sabe que las caídas también forman parte del impulso.
Representar a la UNACH en la Universiada Nacional 2025 no solo es un logro, es una responsabilidad que asume con pasión. La organización, la disciplina y algunos sacrificios han sido necesarios para equilibrar clases, tareas, entrenamientos y vida personal. No ha sido fácil, pero sí profundamente valioso.
Uno de los momentos más emotivos de su regreso fue competir en la macrorregional 2025. Escuchar los gritos de aliento de sus compañeros y sentir el apoyo incondicional de su familia fue, para él, un renacer. “Gracias a ellos tengo la fuerza para seguir”, asegura. Aunque ha pensado en rendirse, mirar hacia atrás y ver todo lo que ha superado le recuerda por qué vale la pena seguir luchando.
Portar el escudo de la UNACH es, para Jorge, un acto de orgullo e identidad. Es representar a una universidad que promueve el conocimiento y el compromiso social, y también es alzar la voz por Chiapas, mostrando que aquí también hay talento, disciplina y corazón.
Su meta en la Universiada es clara: llegar al podio. Pero más allá de las medallas, esta experiencia le ha dejado una enseñanza que atesora: los días difíciles existen, pero también se pueden superar.
Jorge se visualiza en cinco años con una medalla nacional y motivando a otros jóvenes a descubrir el poder que llevan dentro. Porque en el deporte universitario no solo se forjan campeones, también se construyen seres humanos que, como él, saben levantarse una y otra vez.
A quienes sueñan con representar a su universidad, Jorge les deja un mensaje sencillo pero poderoso, “Nunca dejen de creer en ustedes mismos. Con disciplina, esfuerzo y pasión, todo es posible.”
Texto: María del Carmen Nucamendi Estrada
Imágenes: Deportes SIRESU
Con entrega, pasión y la garra que distingue a los Ocelotes, 34 atletas de la Universidad Autónoma de Chiapas se han ganado con sudor y corazón su lugar en la Universiada Nacional 2025, que se celebrará del 19 de mayo al 3 de junio en Puebla. Ellas y ellos no solo portarán los colores de la UNACH, también llevarán el nombre de Chiapas al máximo escenario del deporte universitario del país.
Las canchas, tatamis, cuadriláteros y pistas de la etapa regional fueron testigos de su talento. Nuestros representantes brillaron en atletismo, básquetbol 3x3 varonil, taekwondo, boxeo universitario, lucha universitaria, halterofilia, tochito bandera y powerlifting, logrando que el nombre de la UNACH retumbara con fuerza.
Destacaron en taekwondo Jesús Adrián Cruz León (+87 kg), Alexis Valencia Ramírez (-87 kg), Itzel Tovar Santos (-53 kg) y Omar Alejandro Camacho Gómez (fly -58 kg), quienes se impusieron con temple y precisión para asegurar su pase. En boxeo, Fernanda Josefa Sánchez Díaz, Christofer Jiménez Flores, Pablo Alberto Reyes Hernández, Anuar Arce Yáñez y Héctor Amado Hernández Ramírez demostraron que en el cuadrilátero también se habla con garra y estrategia.
Desde la pista de atletismo, Eduardo Alonso Cámaras Díaz voló alto en salto con garrocha y conquistó su lugar en la nacional, recordándonos que los sueños también se alcanzan con impulso, técnica y determinación.
En las duelas, el equipo de básquetbol 3x3 varonil, integrado por Armando Rodríguez, Roger Del Pino, Martín de la Piedra y Héctor Aguilar, se coronó campeón regional, demostrando que el trabajo en equipo y la pasión por el juego los tiene listos para brillar en Puebla.
Y en el campo del tochito bandera, el equipo varonil volvió a hacer historia al clasificar por cuarto año consecutivo a la nacional. Su constancia, velocidad y fuerza colectiva los mantienen como un referente en esta disciplina.
Detrás de cada nombre hay horas de entrenamiento, sacrificios personales y una enorme convicción de representar con orgullo a su universidad. Hoy son 34 voces, 34 cuerpos, 34 historias que nos inspiran. Cada uno de ellos nos recuerda que el deporte universitario también es una forma de transformar realidades y de mostrarle al país que en Chiapas y en la UNACH hay talento, disciplina y espíritu de lucha.
El reto ahora es mayor, pero el orgullo ya es nuestro. Puebla los espera, y nosotros, desde casa, les decimos: gracias por dejarnos soñar con ustedes.
¡Vamos, Ocelotes! ¡A rugir con fuerza en la Universiada Nacional 2025!
Texto: María del Carmen Nucamendi Estrada
Imágenes: SIRESU UNACH