La XII Feria Internacional del Libro de la UNACH (FILUNACH) 2025, considerada el evento cultural más relevante del sur sureste de México, se consolidó como el escenario ideal para conmemorar el Jubileo de Oro de la Universidad Autónoma de Chiapas. Bajo el lema del diálogo intercultural y la apertura de fronteras, la feria reunió una vasta agenda literaria, académica y artística que reafirmó el compromiso institucional con la diversidad de pensamiento y la vinculación regional e internacional. Sus actividades se desarrollaron tanto en la sede principal como en las extensiones de Comitán y San Cristóbal de Las Casas.
La cooperación con la región centroamericana fue uno de los pilares del programa. La FILUNACH albergó el Encuentro Internacional de Editores Académicos, un espacio que permitió consolidar intercambios editoriales y académicos. En este marco, la delegación de la Universidad de San Carlos (USAC) de Guatemala tuvo una participación destacada, presentando la obra Historia de Guatemala y la conferencia “Un viaje al centro de los siglos de la Universidad de San Carlos Guatemala”, contribuyendo al fortalecimiento de los lazos culturales entre ambos países.
La presencia guatemalteca también se reflejó en el ámbito artístico. La Gala Artística Internacional reunió el talento de Chiapas y Guatemala en un encuentro que fusionó música, tradición y danza. La presentación “Guatemala de antaño”, a cargo de la USAC, llenó de colorido y vitalidad el primer día de actividades, subrayando el papel de la cultura como puente para el entendimiento mutuo.
Una parte sustancial del programa se dedicó a la memoria de Rosario Castellanos, en el marco del centenario de su nacimiento. La inauguración de la feria en Comitán, Campus VIII, incluyó la presentación del libro La epístola de Rosario Castellanos. Asimismo, el Coloquio “100 años de Rosario, Palabra, Pensamiento y Legado”, organizado en coordinación con Coneculta, permitió reflexionar sobre su obra y su influencia en la literatura, la cultura y el pensamiento contemporáneo.
La FILUNACH también abrió espacios para el análisis de temas esenciales para la vida pública. Se abordó la violencia política por razón de género, además de presentarse obras especializadas en materia jurídica como aquellas dedicadas al derecho laboral educativo, los mecanismos no jurisdiccionales de defensa de derechos humanos y la responsabilidad patrimonial del Estado. A ello se sumaron reflexiones académicas sobre la evolución histórica de la ley de ingresos y el presupuesto de egresos de la federación, así como una ponencia dedicada a la relación entre salud, ambiente y comunidad.
La feria fortaleció también las discusiones sobre sostenibilidad y futuro alimentario, temas alineados con las agendas prioritarias de la universidad. Se presentaron los libros Contribuir en la soberanía alimentaria y Una llamada a la sostenibilidad y la justicia alimentaria, que impulsaron el diálogo sobre la responsabilidad social en la gestión de recursos. La obra Neuroeducación y su aplicación en la educación física amplió el panorama hacia las ciencias de la salud y el comportamiento, mientras que títulos como Soledades concurridas y Cortina de humo o la consagración total del horror enriquecieron el ámbito literario y humanístico.
El talento joven tuvo un papel central en la feria. La Muestra Cultural Internacional fue engalanada con presentaciones artísticas estudiantiles que fusionaron danza y literatura. Para impulsar la creatividad local, la UNACH lanzó el Primer Concurso Ocelote de Bandas y el Primer Concurso de Canto Ocelote, recibiendo la entusiasta participación de la comunidad universitaria. El Pabellón Infantil ofreció actividades culturales y de fomento a la lectura, entre ellas la presentación Dos lenguas, un solo maullido: lectura de El gatito perdido, acercando a niñas y niños a la literatura y al arte.
La XII FILUNACH 2025 consolidó un mosaico de ideas, propuestas y expresiones culturales que celebraron el Jubileo de Oro de la UNACH. Más que una feria del libro, el encuentro se convirtió en un espacio de reflexión sobre la identidad, la justicia social y la proyección internacional de la Universidad. Desde el homenaje a Rosario Castellanos hasta el fortalecimiento de alianzas con Centroamérica, la UNACH demostró que su visión trasciende las aulas, promoviendo un diálogo que construye puentes académicos y culturales.
En su esencia, la feria se comportó como un telar cultural, donde los hilos dorados del Jubileo se entrelazaron con las voces de Chiapas y Centroamérica. Cada libro, cada debate y cada presentación artística reforzaron la estructura del conocimiento compartido, celebrando la historia universitaria mientras se proyecta un futuro de cooperación y apertura intelectual.
Texto: Heriberto Ortiz
Imágenes: UNACH
La Benemérita Universidad Autónoma de Chiapas (UNACH) consolidó tres alianzas interinstitucionales de alto impacto mediante la firma de convenios con la Universidad Politécnica de Chiapas, la Escuela Nacional de Formación Judicial y la Universidad Juniata College de Pennsylvania, Estados Unidos, ampliando de forma significativa sus capacidades en educación superior, investigación aplicada y proyección internacional.
En un acto considerado estratégico para el fortalecimiento educativo estatal, el rector Dr. Oswaldo Chacón Rojas y la rectora Dra. Indra Toledo Coutiño, de la Universidad Politécnica de Chiapas, suscribieron un Convenio General de Colaboración que establece bases para desarrollar actividades académicas conjuntas, proyectos de investigación interinstitucionales y programas educativos compartidos, con el objetivo de optimizar recursos y consolidar la oferta en áreas de ingeniería y tecnología en beneficio de ambas comunidades universitarias.
De manera paralela, y en el marco de la FIL UNACH 2025, se firmó un Acuerdo de Entendimiento con la Escuela Nacional de Formación Judicial, que permitirá llevar a cabo cursos, talleres, seminarios y proyectos de investigación jurídica, además de impulsar el intercambio de publicaciones y facilitar el servicio social y las prácticas profesionales de estudiantes. La firma contó con la presencia de magistrados, jueces y autoridades académicas, subrayando el alcance y relevancia del acuerdo.
En el ámbito internacional, se concretó un Convenio Específico con Juniata College de Pennsylvania para implementar el Diplomado en “Protección Internacional: Asilo y Refugio”, un programa especializado que atiende la relevancia geopolítica de Chiapas como región fronteriza. El rector Oswaldo Chacón Rojas señaló que esta colaboración constituye una de las iniciativas internacionales más significativas para la UNACH por su enfoque humanitario y su contribución a la formación de profesionales en temas de movilidad humana.
Texto: Yadira Fontes García
Imágenes: UNACH
Con la intención de incentivar espacios de reflexión académica que incidan en el desarrollo de las sociedades, la Benemérita Universidad Autónoma de Chiapas (UNACH) continúa impulsando acciones en beneficio de su comunidad universitaria.
Atendiendo las instrucciones del rector Oswaldo Chacón, el Cuerpo Académico Educación, Diversidad y Desarrollo Sustentable, en el marco del 48 aniversario de la Facultad de Humanidades, Campus VI, llevó a cabo la ponencia “Todos los niños son capaces, sólo necesitan tiempo”.
La conferencia fue impartida por el reconocido intervencionista Luis Aguilar García, Premio Estatal del Deporte y especialista en la investigación y desarrollo de programas acuáticos para infantes.
Durante la bienvenida, Marisol Mancilla, coordinadora de Investigación y Posgrado de la Facultad, destacó que la formación de egresados en Pedagogía se ve fortalecida mediante el eje de Psicología Educativa, especialmente en actividades donde convergen enfoques teóricos con experiencias profesionales.
El maestro Luis Aguilar García, también director del Centro de Acuática Bebés Anfibios y especialista en motricidad acuática, inició su intervención señalando que los procesos educativos deben avanzar con decisión hacia la inclusión educativa.
Explicó que la educación contemporánea enfrenta el reto de evitar la exclusión sustentada en etiquetas derivadas de la competitividad y la falta de información. Para lograr una inclusión real, señaló, es indispensable conocer las necesidades físicas y cognitivas del educando, pero también reconocer los límites del docente.
En este sentido, puntualizó que las limitaciones no se hallan en el escolar, pues el niño solo necesita tiempo y trabajo permanente para avanzar; en cambio, el profesor puede verse limitado cuando no cuenta con herramientas adecuadas para acompañar los procesos formativos.
Aguilar García enfatizó que el verdadero límite para un escolar con discapacidad o condiciones particulares es la formación del maestro. Asimismo, profundizó en la importancia de la génesis del movimiento en los infantes, destacando las posibilidades que ofrecen los espacios acuáticos para su desarrollo integral.
Su propuesta pedagógica, indicó, se fundamenta en el Materialismo Dialéctico, al reconocer la lucha entre las materias y valorar los procesos cognitivos innatos, especialmente en edades tempranas. En palabras del ponente, los niños “solo necesitan estimulación para sacar lo que ya tienen dentro”.
En el evento participaron, además del conferencista, la maestra Marisol García Cancino, coordinadora de Investigación y Posgrado; la docente Marisol Mancilla; así como estudiantes de la Facultad de Humanidades.
Texto: Heriberto Ortiz
Imágenes: UNACH
La Benemérita Universidad Autónoma de Chiapas (UNACH) reafirmó su liderazgo en temas de sostenibilidad al fungir como sede del XV Congreso Nacional de Investigación en Cambio Climático y del VII Congreso Latinoamericano de Investigación en Cambio Climático, realizados el 23 de octubre de 2025 en la Facultad de Contaduría y Administración, Campus I, con transmisión simultánea por plataformas digitales. Este encuentro convocó a especialistas nacionales e internacionales en torno a los desafíos ambientales más urgentes.
El congreso reunió a voces expertas que abordaron el fenómeno climático desde perspectivas interdisciplinarias, incorporando análisis de género, acción empresarial, innovación sostenible y nuevas aproximaciones científicas. Entre las actividades más destacadas estuvieron el foro estudiantil “Universitarios frente al Cambio Climático”, el taller para docentes “Cambio Climático y Áreas Naturales Protegidas” y la conferencia magistral “Planeta en peligro: la especie humana en la encrucijada climática”, donde se reflexionó sobre la vulnerabilidad global ante la aceleración del calentamiento atmosférico.
Como resultado concreto del encuentro, se presentó el “Plan de Gestión Ambiental de la FCA C-I”, un documento estratégico que orientará la gestión responsable de los recursos y las políticas de sostenibilidad dentro de la facultad. Asimismo, se firmó el Acta de Integración del Comité Ambiental, instancia encargada de coordinar acciones alineadas con los Objetivos de Desarrollo Sostenible de la Agenda 2030, marcando un paso decisivo en el fortalecimiento de la gobernanza ambiental universitaria.
Los congresos se consolidaron como una plataforma esencial para la divulgación científica, el intercambio académico y la construcción de estrategias frente a la crisis climática. Este espacio fortalece el papel de la UNACH como referente regional en la generación de conocimiento aplicado y en la promoción de iniciativas para la sustentabilidad, reafirmando su compromiso con el futuro ambiental de Chiapas y Latinoamérica.
Texto: Yadira Fontes García
Imágenes: UNACH
En el marco de la FIL UNACH 2025, fue formalizada la creación del Programa Universitario “Quetzal: Espacio Común de Educación Superior Chiapas–Centroamérica”, mediante un convenio tripartita suscrito entre la Benemérita Universidad Autónoma de Chiapas, la Universidad de San Carlos de Guatemala (USAC) y el Consejo Superior Universitario Centroamericano (CSUCA), durante las actividades realizadas del 13 al 17 de octubre.
El documento fue firmado por el Dr. Oswaldo Chacón Rojas, rector de nuestra Alma Mater; el Dr. Walter Ramiro Mazariegos Biolis, rector de la USAC; y el Dr. Carlos Guillermo Alvarado Cerezo, secretario general del CSUCA. La ceremonia se llevó a cabo en la Facultad de Contaduría y Administración, Campus I, consolidando una alianza estratégica de cooperación académica regional.
El Programa Quetzal nace con el propósito de crear un espacio académico integrado entre Chiapas y Centroamérica, impulsar la movilidad de estudiantes y docentes, articular proyectos de investigación conjunta, fortalecer las redes de colaboración regional y promover el intercambio cultural y científico entre las instituciones participantes.
La Universidad de San Carlos de Guatemala —fundada en 1676 y considerada la más antigua y de mayor trayectoria en ese país— se suma al trabajo del CSUCA, organismo que agrupa a 21 universidades públicas centroamericanas, aportando una base histórica y académica sólida para el desarrollo del nuevo programa.
Con este acuerdo, la universidad más grande de Chiapas se posiciona como puente académico natural entre México y Centroamérica, aprovechando su ubicación geográfica y riqueza cultural para ampliar los vínculos de educación superior en la región, potenciando su proyección estratégica.
El Programa Quetzal reafirma el papel de la educación superior como motor de desarrollo, al responder de manera conjunta a los desafíos en innovación educativa, investigación científica, formación profesional y cooperación regional, fortaleciendo las capacidades institucionales.
Con más de medio siglo de trayectoria al servicio de la formación académica, la hoy Benemérita Universidad Autónoma de Chiapas continúa consolidando su liderazgo y compromiso con el progreso educativo y social del estado.
Texto: Yadira Fontes G.
Imágenes: DCS UNACH
En sesión digital del pleno del Consejo Universitario de la hoy Benemérita, se consolidaron dos decisiones trascendentes para la vida institucional de nuestra Alma Mater: la elección de María Victoria Espinosa Villatoro como nueva integrante de la Junta de Gobierno, y la aprobación de tres programas de posgrado de nueva generación, alineados con el modelo educativo vigente y con la apuesta estratégica de la institución por la innovación, la tecnología y el desarrollo regional.
Luego de un proceso de análisis y votación, el máximo órgano colegiado designó a María Victoria Espinosa Villatoro —académica, investigadora y miembro del Consejo Consultivo Indígena y Afromexicano Universitario— como integrante de la Junta de Gobierno. Su incorporación representa una señal institucional de apertura, pluralidad y reconocimiento hacia comunidades que históricamente han tenido menos presencia en los espacios de decisión universitaria.
En la misma sesión, el Consejo Universitario aprobó tres planes de estudio que consolidan la visión tecnológica y regional de nuestra institución: la Maestría en Inteligencia Artificial Plus aplicada al Desarrollo Regional, en sus modalidades escolarizada y mixta, y la nueva Maestría en Ciencias Económicas. Estos programas responden a la creciente demanda de profesionales capaces de enfrentar los retos que imponen la transformación digital, las desigualdades sociales y los desafíos económicos del sureste del país.
La aprobación simultánea de estos proyectos —uno en materia de gobernanza y otro en innovación académica— tiene un profundo valor estratégico. Al fortalecer la representatividad interna mediante la integración de una académica con raíces indígenas, y al mismo tiempo impulsar posgrados orientados a la inteligencia artificial y al análisis económico, la universidad articula identidad y futuro: reconoce la diversidad cultural que la constituye y se posiciona como formadora de talento para los nuevos paradigmas tecnológicos.
El rector de la universidad más grande de Chiapas, Oswaldo Chacón Rojas, ha reiterado que la misión institucional exige mirar hacia adelante, entrelazando tradición y modernidad. Con estas resoluciones, la Benemérita reafirma su compromiso de formar no sólo profesionales altamente competentes, sino ciudadanos con conciencia regional, capaces de transformar su entorno desde una perspectiva humanista, científica y tecnológica.
Texto: María del Carmen Nucamendi Estrada
Imágenes: DCS
El pasado 15 de octubre, en la Feria Internacional del Libro UNACH 2025 se presentó el libro, El fin del mundo común, de Marian Martínez Bascuñán, un análisis crítico que retoma el pensamiento de Hannah Arendt para examinar uno de los desafíos más profundos de nuestro tiempo: la posverdad, un fenómeno que no solo distorsiona la realidad pública, sino que amenaza directamente la vida democrática.
El texto no se queda en la teoría; busca ayudarnos a entender lo que estamos viviendo como sociedad y a encontrar claridad en medio de tanta confusión.
Hoy nos enfrentamos a un reto que va más allá de distinguir entre verdades y mentiras, la llamada postverdad. Como explica la autora, el problema no es solo que alguien diga algo falso, sino que llega un punto en el que ya no sabemos qué creer.
Durante la presentación participaron María del Carmen Alanís Figueroa, Leticia Bonifaz Alfonzo y el rector de la Benemérita Universidad Autónoma de Chiapas, Dr. Oswaldo Chacón Rojas, quienes coincidieron en que la posverdad ha trascendido el debate filosófico para instalarse como una práctica cotidiana que modela opiniones, narrativas y decisiones colectivas.
En su intervención, Leticia Bonifaz Alfonzo, reconocida especialista en derechos humanos y género, subrayó que el libro “explica con claridad un fenómeno profundamente actual, mostrando a través de ejemplos y anécdotas cómo la posverdad difumina la frontera entre lo verdadero y lo falso”.
Por su parte, María del Carmen Alanís Figueroa, jurista con destacada trayectoria en materia electoral, afirmó que “la verdad debe ser un valor compartido. Hoy cada persona parece tener su propia versión de los hechos, y la mentira ha dejado de escandalizar. En este contexto, la manipulación del discurso se vuelve una amenaza directa para la democracia”.
El rector Oswaldo Chacón Rojas por su parte advirtió que “pareciera que la mentira se ha convertido en garantía de éxito, pero es indispensable resguardar la virtud de la verdad. A veces la mentira puede parecer ética si se sabe hasta dónde, pero nunca había estado tan normalizada como ahora”.
Para ilustrar el fenómeno, Marian Martínez Bascuñán expuso una metáfora contundente: si varias personas se sientan alrededor de una mesa, cada una tiene una perspectiva distinta, pero todos reconocen que la mesa existe. Ese acuerdo mínimo permite conversar, debatir y construir juntos.
“Cuando cada quien inventa su propia mesa —explicó— ya no es posible el diálogo. Sin un punto de realidad compartida, no hay acuerdos, no hay conversación, no hay democracia”.
Esa es la lógica de la posverdad: la realidad pierde peso y lo decisivo se vuelve quién habla y cuántos lo siguen, incluso cuando los datos contradicen el discurso. Una opinión puede imponerse como verdad por repetición, afinidad o conveniencia.
En un mundo saturado de información, donde circulan versiones múltiples y contradictorias de los hechos, cada individuo corre el riesgo de creer solo aquello que desea escuchar, o aquello que las plataformas digitales le muestran de manera insistente. Frente a esto, Bascuñán retoma a Arendt para señalar que la desaparición del pensamiento crítico abre la puerta a la dominación, porque “el mundo común empieza a quebrarse cuando dejamos de pensar por cuenta propia”.
Hoy el problema no es solo que alguien nos quiera ocultar la información, sino que estamos rodeados de mucha información, de noticias, opiniones, videos, publicaciones con tantas versiones de la verdad, que cada quien termina creyendo solo lo que quiere escuchar o lo que le aparece en sus redes.
Esta lectura nos recuerda que necesitamos recuperar nuestro propio criterio y no dejar que otros piensen por nosotros. El fin del mundo común nos da herramientas para aprender a distinguir entre lo real y lo inventado, y no caer en el “yo creo esto porque mi grupo o mi líder lo dice”. Su presentación en la FIL UNACH no fue solo una charla más; fue un recordatorio de que debemos mantener los ojos abiertos, cuestionar lo que nos dicen para saber en qué creemos.
Texto: María del Carmen Nucamendi Estrada
Imágenes: María del Carmen Nucamendi Estrada.
En el marco de la XII Feria Internacional del Libro UNACH 2024, el foro “Del contenido a la forma: buenas prácticas en la edición universitaria” reunió a editores de reconocidas instituciones de educación superior de México y Latinoamérica. El encuentro giró en torno a una pregunta que atraviesa el oficio editorial contemporáneo: ¿por qué hacemos libros universitarios y cómo los hacemos?
La discusión dejó claro que editar libros dentro de una universidad rebasa la dimensión técnica o administrativa. Se trata de un acto de responsabilidad social que transforma la labor intelectual en bienes públicos. Cada obra publicada es una forma de devolver conocimiento a la comunidad, de transparentar el pensamiento que se gesta en aulas, laboratorios y cuerpos académicos, y de abrir espacios al debate crítico y a la construcción colectiva del saber.
El panel contó con la participación de Adriana Sámano Domínguez, de la Universidad de Guanajuato; Sofía Elizabeth Gamarro Ochoa, de la Universidad de San Carlos de Guatemala; Carlos Francisco Gallardo Sánchez, de la Universidad Autónoma Metropolitana; Genaro Ruiz Flores González, de la Universidad Autónoma de Aguascalientes; y Marvin Abdul Williams Jackets, de la Universidad Autónoma de Yucatán.
Los especialistas coincidieron en que las editoriales universitarias cumplen una misión que difícilmente puede asumirse desde el mercado comercial: publicar obras cuyo valor principal no está en las ventas, sino en su capacidad de democratizar el conocimiento y fortalecer el pensamiento académico y social. Bajo esta lógica, la edición universitaria se convierte en un espacio de resguardo, difusión y legitimación del trabajo intelectual que sustenta la vida académica.
Entre las buenas prácticas más destacadas se mencionaron la dictaminación rigurosa, la correcta generación y enriquecimiento de metadatos —incluyendo DOI, resúmenes bilingües y descriptores temáticos—, la corrección profesional de estilo, la consolidación de una identidad gráfica coherente y la estrategia sostenida de difusión y preservación del acervo editorial. Los panelistas subrayaron que un libro universitario nunca es un esfuerzo aislado: forma parte de un catálogo que expresa el patrimonio intelectual de cada institución.
Tanto Adriana Sámano como Sofía Gamarro subrayaron que la calidad editorial nace del rigor académico y de la conciencia social. Recordaron que detrás de cada volumen hay un proceso de evaluación minucioso que garantiza pertinencia, actualidad y valor para lectores especializados y públicos más amplios. En esta línea, se abordaron también desafíos contemporáneos como mantener uniformidad en obras con múltiples autores, prevenir el plagio y regular el uso de herramientas digitales e inteligencia artificial, elementos que hoy forman parte estructural del quehacer editorial.
En la recta final del encuentro, los participantes coincidieron en que la calidad editorial depende de procesos claros, convocatorias bien definidas, evaluaciones robustas y equipos de corrección y diseño capaces de sostener altos estándares. La integridad académica —respaldada por software de detección de plagio y políticas institucionales claras— fue señalada como un componente indispensable para proteger derechos de autor y asegurar ética en la publicación.
Al reflexionar sobre el futuro inmediato de la edición universitaria, Adriana Sámano destacó que las instituciones públicas transitan hacia modelos de impresión bajo demanda y acceso abierto, lo que permite optimizar recursos, reducir tirajes y conectar los libros con sus lectores naturales sin renunciar a la calidad ni a la misión social.
El mensaje final del panel fue contundente: las editoriales universitarias deben trabajar de manera articulada, compartir experiencias y modernizar sus procesos, consolidando áreas editoriales sólidas que acompañen a la docencia y la investigación. La colaboración interinstitucional —señalaron— es hoy la clave para construir catálogos coherentes, diversos y con verdadero impacto social, capaces de reflejar la riqueza intelectual de las universidades públicas de México y América Latina.
Texto: María del Carmen Nucamendi Estrada
Imágenes: UNACH
La Benemérita Universidad Autónoma de Chiapas instauró formalmente la Cátedra de Democracia “Dong Nguyen Huu”, un nuevo espacio académico de reflexión crítica y formación ciudadana que fue inaugurado con la conferencia magistral “Las ficciones fundacionales de la democracia”, impartida por el reconocido activista social internacional que da nombre a la cátedra. El acto tuvo lugar en el Auditorio Los Constituyentes, marcando un hito para la institución en su compromiso por fortalecer la cultura democrática en la región.
Durante la ceremonia, el rector Dr. Oswaldo Chacón Rojas subrayó que esta cátedra tiene como propósito central promover el diálogo plural entre distintos actores sociales, además de generar actividades académicas de alto impacto como conferencias, talleres y cursos especializados sobre teoría democrática, participación ciudadana y gobernanza contemporánea. Esta iniciativa, afirmó, enriquecerá la formación integral de la comunidad universitaria al ofrecer herramientas críticas y comparadas para comprender los desafíos institucionales del presente.
La creación de esta cátedra también constituye un reconocimiento al amplio trabajo internacional de Dong Nguyen Huu, quien ha contribuido a la creación y fortalecimiento de instituciones democráticas en diversos países. Su trayectoria incluye colaboración como consultor en la Organización de las Naciones Unidas (ONU), así como una participación constante en misiones de asistencia electoral en México desde 1994. Su experiencia aporta una perspectiva global que permitirá a estudiantes, académicos y especialistas analizar los sistemas democráticos desde enfoques comparados y multidisciplinarios.
Con esta iniciativa, la UNACH consolida un espacio permanente para el estudio interdisciplinario de la democracia, integrando aportaciones desde la ciencia política, la sociología, las relaciones internacionales y las humanidades. La Cátedra “Dong Nguyen Huu” se perfila así como un referente regional para la formación académica y la reflexión crítica sobre los retos de la gobernanza en el siglo XXI, fortaleciendo la vocación de la universidad como casa de pensamiento autónomo y compromiso social.
TEXTO: Yadira Fontes G.
IMÁGENES: UNACH
La XII Feria Internacional del Libro de la Universidad Autónoma de Chiapas se consolidó como uno de los acontecimientos culturales más relevantes del sureste mexicano. Con una asistencia que superó las 20 mil personas, esta edición confirmó que la FIL UNACH es hoy un espacio de convergencia para la lectura, el pensamiento crítico y la reflexión colectiva. Estudiantes, familias completas, investigadores, docentes y público general encontraron en la feria un punto de reunión donde los libros dialogan con la cultura en todas sus expresiones.
Durante la inauguración, el rector Oswaldo Chacón Rojas destacó que la feria se ha convertido en un referente imprescindible para Chiapas y para la región sur del país. “Hoy la máxima casa de estudios se engalana y con esta feria se convierte en el epicentro de los libros, de la cultura, del pensamiento, de la creatividad y del arte del estado de Chiapas”, afirmó, subrayando la importancia del encuentro como plataforma para la educación, la creación y el intercambio intelectual.
El rector agradeció la participación de la Universidad de San Carlos de Guatemala y de los autores, editoriales y expositores provenientes de diversos estados y países, recordando que la FIL UNACH es, ante todo, un espacio internacionalista que apuesta por el diálogo entre culturas y por la circulación del conocimiento más allá de las fronteras nacionales.
Uno de los avances más significativos de esta edición fue la presentación del Programa Quetzal, un proyecto de internacionalización que permitirá que estudiantes chiapanecos cursen créditos en universidades centroamericanas y que jóvenes de la región lo hagan en la UNACH. Esta iniciativa —explicó Chacón Rojas— busca fortalecer un corredor académico que conecte a México con Centroamérica y favorezca la movilidad, el intercambio cultural y la cooperación educativa.
A lo largo de diez días, la feria ofreció más de 400 actividades, entre presentaciones editoriales, conversatorios, conferencias magistrales, talleres, lectura dramatizada y exposiciones. Destacó el pabellón infantil dedicado a Rosario Castellanos, así como los espacios de cuenta cuentos dirigidos por Mario Iban Martínez, donde niños y niñas pudieron acercarse a la literatura de forma lúdica. Además, se rindieron homenajes a figuras centrales de la literatura latinoamericana, como Miguel Ángel Asturias, y a Rosario Castellanos en el centenario de su nacimiento, reafirmando la vigencia de sus aportes en la identidad cultural de la región.
La celebración no se limitó a Tuxtla Gutiérrez. La FIL extendió actividades a Tapachula, San Cristóbal de las Casas, Comitán, Palenque y las playas de Catazajá, llevando libros y actividades culturales a públicos diversos y fortaleciendo la vocación itinerante de la universidad como promotora del conocimiento y la lectura.
Al cierre de esta edición, la FIL UNACH dejó claro que los libros continúan siendo herramientas indispensables para formar ciudadanos críticos, informados y comprometidos con su comunidad. Como señaló el rector, “sin libros no hay memoria, no hay historia, no hay progreso… los libros nos ayudan a crecer, nos permiten ir más allá de nuestros límites”. Conectar a las nuevas generaciones con la lectura en un ambiente rodeado de arte, música y pensamiento, reafirma a la feria como un espacio pedagógico que estimula la imaginación y fortalece la creatividad.
La FIL UNACH 2025 ratifica su lugar como el evento cultural más grande del sureste mexicano, consolidando a la Universidad Autónoma de Chiapas como anfitriona de la cultura, del conocimiento y de la reflexión crítica. En cada edición, el encuentro une comunidades, generaciones y territorios, demostrando que los libros siguen siendo puentes que enlazan historias, saberes y aspiraciones comunes.
TEXTO: María del Carmen Nucamendi Estrada
IMÁGENES: SIRESU, DCS